martes, 14 de abril de 2009

Opinión


 
San Lorenzo, autodestructivo
 
Por Juan Pablo Varsky - La Nación
 
Octubre de 2008, Vélez 0-San Lorenzo 1, novena fecha del Apertura. El Ciclón va derechito al paraíso. Todos conocemos el final de esta historia. El colapso desde la fecha 11» a la 13», la recuperación sobre el final para llegar a la definición, la falta de liderazgo institucional para hacer respetar la regla número uno de un triangular (ganador de primer partido descansa el segundo y juega el último) y la derrota ante Boca lo dejaron sin ese Apertura que parecía sentenciado. En el medio quedó la negociación por los premios, que había empezado durante el pico de rendimiento. La discusión con los dirigentes se estiró y el equipo resignó la amplia ventaja. De ahí viene la acusación de mercenarios, reactivada tras la reciente derrota en México. Pero el vínculo virtuoso entre dirigentes, jugadores, hinchas y cuerpo técnico había terminado con el gol de Pochi Chávez. Ni el cambio de año ni la pretemporada ni el nuevo campeonato local ni la Copa Libertadores pudieron torcer ese destino de frustración.

La eliminación de la Copa y los pésimos resultados del año (nueve derrotas y siete expulsados en los últimos doce partidos oficiales) provocaron la implosión. Las graves lesiones de dos referencias, como Orión y Barrientos, apenas sirven de atenuantes.

En realidad, San Lorenzo había comenzado su proceso de autodestrucción mucho tiempo antes. Allá por julio de 2007, tras haber sido brillante campeón del Clausura con solamente dos refuerzos: Gata Fernández y Lobo Ledesma. Ramón Díaz, el único DT no designado por el presidente Savino, sabe elegir jugadores, armar equipos y convencerlos de su idea futbolística. Pero cuando gana, se cree Zeus y hace lo que quiere. Los dirigentes cometieron un gran error convalidando ese acto de nepotismo que fue contratar a sus hijos Michael y Emiliano. Nada fue igual en ese vestuario y lo peor llegó en plena disputa de la Copa durante otra inoportuna discusión por dinero. Ramón les pidió a los líderes del plantel que incluyeran en el reparto a los más chicos, en obvia solicitud por sus hijos. No hubo acuerdo. Tras quedarse afuera en Quito por un penal, Ramón se fue con su prole y disparó una frase: "Para salir campeón, deben irse algunos jugadores".

Gonzalo Bergessio transformó en inolvidable la noche del 8 de mayo de 2008 y nos olvidamos de que antes el Ciclón había hecho todo lo posible para regalarle la clasificación a River. Siete meses más tarde, el héroe se convirtió en villano y se hizo echar contra Boca en el desempate. San Lorenzo es uno de los tres equipos más importantes del país. La presencia de Marcelo Tinelli, en su cuerpo directivo y en los medios, le ha dado una impresionante cobertura diaria. Genera noticias y repercusiones a la par de Boca y River. Tiene el mejor plantel de la Argentina. Su público siempre lo acompaña. El escenario se había armado de tal manera que nunca se consideró la derrota un episodio posible. Cuando el equipo perdía, los jugadores se hacían expulsar insultando referís o pegando patadas, algunos hinchas le echaban la culpa a una conspiración periodística y sus dirigentes, como el intendente Viesca, hablaban de favores arbitrales para los rivales. Está claro que tuvo fallos perjudiciales. Pero los consideró la única causa de sus males. "Estamos molestando, por eso nos quieren voltear", era la letanía repetida por dirigentes, jugadores, entrenadores e hinchas.

San Lorenzo se ha olvidado de sus orígenes, de su esencia luchadora, de su rebeldía ante la adversidad. Ha perdido la humildad. Dejó de lado el espíritu de aquellos camboyanos modelo 88-89 y adoptó los vicios del nuevo rico. Ha incorporado jugadores compulsivamente pero sin capitalizarse. Todos los refuerzos llegaron a préstamo o gestionados por el grupo inversor. En julio de 2007, se sumaron Bilos, Menseguez, Chaco Torres y Aguirre. En enero de 2008, D´Alessandro, Placente y Bergessio. En junio de 2008, Ledesma, Barrientos y Solari. Y en este 2009, Bottinelli, Santana, Papu Gómez e Hilario Navarro. Los productos del club como Alvarado, Bianchi Arce y Voboril perdieron oportunidades. Otros, como Acevedo y Ortiz, debieron irse bien lejos. Al arquerito Centeno lo quemaron en dos partidos. Promesas como Montillo, Nanía o Peirone nunca se consolidaron. Hoy el hincha pide a los pibes. No tiene.

Desde que se fue Gabriel Rodríguez, las divisiones juveniles no le aportan al plantel de primera. Tinelli no seguirá vinculado con el fútbol profesional pero quiere dejar como legado la nueva pensión para los chicos. Alberto Fanesi se hizo cargo del fútbol amateur en julio de 2008. Promete, para mediados de 2009, 25 jugadores para que el entrenador de primera elija a gusto. Por ahora, no pudo resistirse a la tentación de dirigir a los mayores ante Vélez y aceptó que los dirigentes borraran a González, Bottinelli, Torres y Solari. Savino quería que dirigiera Batista, pero otros dirigentes le torcieron el brazo con la limpieza y la designación de Fanesi. El presidente sólo cuenta con Tinelli. El resto de la CD lo quiere bien lejos. Antes de definir al nuevo entrenador, San Lorenzo debe resolver su interna por el poder y la toma de decisiones. El último balance oficial 2007-2008 dejó una pérdida de casi 6.000.000 de pesos. El pasivo corriente se clavó en 48.000.000. Pero la Comisión Fiscalizadora, órgano del Club encargado de los controles internos, aconsejó su desaprobación en la próxima reunión de la Asamblea de Representantes. En su informe, denunció como práctica habitual los pagos sin comprobantes, con documentación informal o sin la autorización explícita de algún miembro de la Comisión Directiva. Según el dirigente opositor Ramiro Monner Sans, en diciembre de 2008 "apareció un préstamo de particulares por 1.854.000 pesos, pero no se detallaba quién lo había otorgado ni en qué condiciones".

El club no gastó en pases pero sí debe afrontar los altos contratos que firmaron los refuerzos. Con un déficit operativo mensual de 1.500.000, necesita vender por $ 18.000.000 para no terminar el año en rojo. El nivel de endeudamiento subió un 42%. Los números para 2009 vienen aún más complicados con un pasivo oficial estimado en 70.000.000 y 12.000.000 de pérdida. Los futbolistas propios (Méndez, Romeo, Silvera, Tula, González, Rivero) no le ofrecen buenos valores de mercado. La venta de Orión podría generarle ingresos, pero el arquero está lastimado con una larga recuperación por delante.

Como presidente del club, a Rafael Savino le cabe la máxima responsabilidad. Miguel Russo creyó que a este plantel podía conducirlo con su estilo amigable, exitoso en Vélez y en Boca. Quiso corregir los actos de indisciplina con diálogo y persuasión. Cuando la situación le exigió ser más estricto, ya nadie le creía. Los futbolistas discutieron de plata en el peor momento posible y se dejaron ver por las noches en los días y lugares más inoportunos. El armado y evitable episodio de Ezeiza, justo un Viernes Santo, es oprobioso para la historia del club. Representantes de la hinchada más original y creativa del país trataron a sus jugadores como si fueran delincuentes. No hay justificación posible para semejante atraso cultural. ¿Dónde está ese club que se recuperó de un descenso, la demolición del Gasómetro y quince años sin estadio propio con el compromiso y el amor de toda su gente?

Abril de 2009, San Lorenzo 0-Vélez 1, novena fecha del Clausura. El Ciclón va derechito al infierno. Nadie conoce el final de esta historia.

lunes, 13 de abril de 2009

DEBATE

Gentileza Clarín Digital


¿Por qué San Lorenzo

debe ganar la Libertadores

a cualquier precio?

Por Roberto C. Neira

Quizás pueda ser útil este comentario — y ojalá sea así— para poner paños fríos a la situación institucional que padece San Lorenzo de Almagro, que, sin temor a exagerar, califico como insólita, ridícula y harto peligrosa, en cuanto a que están en juego cosas mucho más importantes que un trofeo internacional.

Es difícil entender, por qué esta copa, que sólo sirve para solventar las apetencias económicas de unos pocos, es exaltada de tal modo por el hincha que puede pasar del simple entretenimiento a una cuestión de vida o muerte y, por tal motivo, cierto grupo de inadaptados, que nunca faltan, son capaces de provocar incidentes y violencia contra personas y bienes de la institución.

Si buscamos a los culpables del paroxismo supremo al que se ha llegado no sólo los vamos a encontrar en las instituciones, los técnicos y los futbolistas, sino también en el periodismo especializado y las empresas que están en el negocio de la televisión y que no tienen límites a la hora de aumentar sus pretensiones económicas.

Para las empresas el fútbol es un gran negocio, para las instituciones (los clubes), además de un negocio, significa también prestigio y para los hinchas es una batalla que se debe ganar cueste lo que cueste. Estas son las cartas con que se arma este juego.

Pero para que todo este mazo de intereses disímiles se convierta en un éxito, a simple vista los riesgos que asumen los participantes no son equitativos: las empresas organizadoras concretan su negocio mediante operativos de marketing, vendiendo la idea a los sponsors, por lo tanto obtienen la porción más grande de la torta; los clubes juegan su prestigio, pero del negocio reciben sólo las migajas y, los hinchas, que junto a los sponsors son los que pagan la fiesta, no reciben nada más que consuelo cuando las cosas salen mal o la satisfacción inenarrable que afecta sobre todo a sus sentimientos por la divisa, cuando su equipo se corona campeón.

Pero qué pasa en San Lorenzo cuando una vez más queda fuera de la competencia. El azulgrana se transforma en negro, los jugadores son "mercenarios", el técnico es un "burro" que no debería haber pisado el club y los dirigentes deben irse. Ese es el estado de cosas actual, que es muy dificil revertir si los socios y simpatizantes no se ponen a pensar en la institución; en su futuro; en los proyectos, como el del regreso a Av. La Plata; en el campeonato que todavía no concluyó; en las divisiones inferiores para promover jugadores; en los otros deportes que se practican en el club; en las actividades sociales; en fin, en todo aquello que es útil para que una institución como la de Boedo pueda asumir que lo de la Copa Libertadores fue nada más que un traspié y que el prestigio de San Lorenzo de Almagro, 101 años de gloria, no se pierden por tener una copa menos en la vitrina.

Si bien es cierto que la Libertadores ha sido esquiva para los azulgranas, también lo ha sido, por años, para otros clubes no menos prestigiosos.

Sin embargo, como gozar que otros no la ganen es un consuelo de tontos, tener un buen plantel, un buen técnico y jugar lindo, tampoco garantiza nada. El fallo adverso de un juez en una final puede también voltear en un minuto las pretensiones del mejor.

En 1960, el Ciclón fue el primer club argentino que disputó la copa y en la semifinal con Peñarol resignó la localía a cambio de unos pesos. ¿Fue esa una sentencia del destino? Ni siquiera hay que pensarlo, desde que nació el fútbol siempre habrá espacio para una nueva ilusión.

De una cosa estoy seguro. Si San Lorenzo se transforma en una institución fuerte, poderosa, sana económicamente, con directivos honestos y capaces, con un técnico y un plantel de jugadores que sepan honrar sus compromisos profesionales dejando de lado, sobre todo, ríspideces e intolerancia en un campo de juego y dedicándose por entero a prepararse física y anímicamente para triunfar, no tengo dudas que las posibilidades de lograr, no sólo esta Copa sino muchas otras, mejorarán en un ciento por ciento.

Ellos, dirigentes, técnico y jugadores, son los que tienen la palabra y es de esperar que hayan aprendido la lección.

sábado, 11 de abril de 2009

PERIODISMO DEPORTIVO

"CULPABLE NO COMPARECIENTE" (1)


Messi

Si en los staff de los medios deportivos especializados escritos, orales y televisivos de la Argentina, hubiera una gran mayoría de profesionales idóneos, con criterios justos y equitativos sobre el juego del fútbol y cuyas críticas sirvieran no sólo para informar sobre la actividad, sino que estuviesen destinadas también a educar al hincha, evitando exitismos, la infaltable promoción de jugadores para satisfacer a los grupos empresarios, el ensalzamiento sin límite de un equipo o de determinados jugadores que cotizan fortunas sea por "amiguismo" o porque "están en el negocio", muy distinto podría llegar a ser el fútbol en nuestro país y hasta, no dudo -me atrevo a decirlo- que esa actitud podría servir para erradicar el alto grado de virulencia y extremismo al que ha llegado la sociedad futbolera local gracias a la desinformación y no a la formación que debería promulgarse a través de los medios.

Como bien decía el maestro Dante Panzeri, el periodismo argentino es el gran culpable "nunca compareciente" que ha descreído del periodismo capaz de voltear a Nixon por inmoral, constituyéndose desde hace tiempo en el mayor agente de falsificación de la vida.

Esto viene a cuento a raíz de los temas que pasan desapercibidos a la consideración del público en la medida que el periodismo baja sus decibeles o los exalta según sea el negocio que tiene entre manos.

Todos recordarán, hace pocos días, la difusión que tuvo la actuación de Messi, rotulado como "mejor jugador del mundo" en el encuentro entre el Barcelona 4 y el Bayern Munich 0, que llenó las páginas de los medios deportivos y alimentó casi sin solución de continuidad la verba de los críticos radiales y televisivos durante dos días.

Nada se dice hoy, en cambio, de la actuación de Messi (ver nota al pié), que erró un penal y no generó absolutamente nada para su equipo aún cuando el Barcelona ganó su partido frente al Recreativo de Huelva, "un débil equipo que está en zona de descenso", como tampoco se dijo nada cuando la selección nacional fue vapuleada por la de Bolivia con un categórico 6-1 y la pobre actuación de Messi, como la del resto del equipo, no generó ni una línea crítica y la vergüenza del resultado se diluyó en las entrevistas a Maradona (el dueño de la selección nacional mientras Grondona se lo permita), el que avezado en estas lides de un disparate tras otro, asumió su responsabilidad por sobre cualquier otra cosa, quitándole de ese modo el peso de la cruz a sus muchachos como si "no hubieran jugado". Aunque, en definitiva, fue esa la verdadera realidad.

Esta actitud del periodismo deportivo no es nueva, porque el fútbol es un gran negocio que en definitiva les da de comer.
"
¿Qué nos importa que digan que nuestra revista es puro dulce de leche, si es la que más vende y la que más gusta?
Nosotros ofrecemos el deporte como algo alegre y exitista" (declaración del responsable de una famosa revista deportiva en el diario La Opinión 4/7/73).

De lo que se desprende que en todos los tiempos y en todos lados se cuecen habas, pero en la Argentina, también las asamos a la parrilla.


Barcelona ganó sin lujos y se aleja del Real Madrid. Derrotó 2-0 al débil Recreativo de Huelva, con goles de Iniesta y Morris en contra. Messi falló un penal. El equipo de Guardiola está a 9 puntos del Merengue, que juega mañana.
(1) Término utilizado en un capítulo del libro: "Burguesía y gangsterismo en el deporte", autor DANTE PANZERI (1974)

martes, 16 de diciembre de 2008

AL FÚTBOL LO ESTÁN VELANDO




SI BOCA GANA

EL APERTURA

HABRÁ QUE ENTERRAR

AL FÚTBOL

DE UNA VEZ POR TODAS...




Por Roberto C. Neira


Parecía que Boca podía dar la vuelta una fecha antes (frente a Gimnasia La Plata) pero todo cambió. Boca no sale campeón desde el Clausura 2006 y de continuar con esta tendencia llegan a cinco los torneos en los que debería resignar su ambición de éxito.

Pese al intento de disimular la situación existe bronca en el plantel. Los jugadores están divididos y Riquelme es la causa directa de amores, odios y rencores. Mientras tanto, los directivos boquenses observan minuciosamente cada paso dado por el técnico y sus jugadores. No pasa por sus cabezas una nueva frustración. Por las dudas, tienen anotados los nombres de un par de técnicos como presagiando un futuro reemplazo de Ischia a corto plazo. El Coco Basile podría resurgir de las cenizas, fue el último técnico ganador que tuvo Boca y eso no es poca cosa sobre todo si Bianchi continúa con sus desplantes hacia los directivos.

Riquelme no sabe qué hacer (debería jugar al fútbol y nada más). Todos los días sale a defender al técnico para evitar que ante una nueva desventura Ischia pague los platos rotos, porque en momentos difíciles, el ex Velez salió a poner la cara por él y no le importó cortar cabezas (Caranta, Morel, Dattolo y Cáceres) para defender al “10” enfrentado con una parte del plantel por esa característica tan particular de Román que ha hecho que en algunos círculos se lo califique de alcahuete de los directivos motivo que culminaron con las reyertas y su posterior huída del Villarreal.

Boca está muy preocupado porque entre aquella instancia de cierre con La Volpe del 2006 y esta fecha con Ischia hay coincidencias de un equipo que aparece desgastado, un DT que siembra dudas por todos lados, a lo que se suman los problemas internos disimulados por la remontada de las últimas semanas.

El equipo de la ribera llegó a la punta cuando nadie lo imaginaba y sin jugar bien. Aprovechó algunas ventajas otorgadas por dudosos arbitrajes y los traspiés de sus rivales, principalmente, el de San Lorenzo que llegó a sacarle ocho puntos de ventaja en su seguidilla de seis victorias consecutivas.

Sin Palermo desde la segunda fecha, casi siempre sin Palacio; con medio Riquelme; con montones de lesionados... igual llegó a estar puntero solo. Ahora, frente a la definición del cuadrangular, el fantasma del 2006 sigue acosándolo, con el ánimo en declive, con piernas que parecen gastadas y con jugadores cruciales con cuatro amarillas (Riquelme, Vargas y Battaglia) condicionados en los partidos de desempate contra San Lorenzo.

Los mal pensados imaginaban que Colón no iba a hacer fuerza el domingo porque su DT Mohamed es hincha de Huracán y no le despejaría el camino a San Lorenzo. Los mal pensados tenían razón, en 27 minutos Boca se puso 3-0 y pudo llegar a hacer cinco más en 10 minutos si sus jugadores hubieran afinado la puntería. Hacia el final del primer tiempo, el descuento de Colón y el cansancio debido al calor hicieron que Boca bajara sus decibeles. El entretiempo sirvió para reorganizar las filas de un Colón que estaba para cualquier cosa menos para poner obstáculos al triunfo de Boca. Terminó finalmente 3-2 y dando la sensación de que Colón no se entregó... ¿Quién puede creerlo? Se sabe que Boca está dispuesto a todo con tal de lograr este torneo y por lo que se ha visto y se va conociendo a medida que transcurren las horas están siendo favorecidos por situaciones ajenas a la competencia porque es más que obvio que Boca tiene más peso en la AFA que cualquiera de sus rivales.

Tigre ha sido la revelación del torneo y el que merecería adueñarse del mismo por su regularidad y por haber ganado en sus dos enfrentamientos a los de Boedo y a los xeneises. Pero en estas finales hay que barajar y dar de nuevo y no cuentan otros pergaminos que ganar cada uno de los dos partidos si la pretensión de los finalistas es lograr el título.

De los tres, Tigre es el único al que el periodismo no le adjudicó "ayudas extras" para ganar sus partidos. Pero los hinchas de Boca y los de San Lorenzo están de acuerdo en una sola cosa por la rivalidad existente y por la primacía histórica que ostentan los de Boedo sobre los boquenses, ambos prefieren que sea Tigre el campeón en caso de que su equipo quedase descartado.

El problema de la incentivación y del soborno sobrevoló la última fecha del campeonato. La denuncia anónima efectuada por Olé y Clarín (de la que nadie se hizo cargo) contra allegados a San Lorenzo y fogoneada desde todos los ángulos benefició en definitiva a Boca. De esa manera se sepultaron los sospechosos resultados que se registraron en Boca 2 Rosario 1, Arsenal 0 Boca 1, San Martín de Tucumán 1 Boca 2 y Boca 2 Racing 1 como consecuencia de polémicos fallos sobre cuestiones como el "fair play", penales mal sancionados y no sancionados, tiros libres por faltas inexistentes y otras menudencias a cargo principalmente de los árbitros Lunati y Maglio, motivos por los cuales fueron suspendidos sin conocerse las razones de dichos fallos para luego ser reincorporados como una especie de reivindicación de sus gruesos errores.

Argentinos, el que una tarde de 1981 mandó a la B a San Lorenzo fue dirigido todo el torneo por Pipo Gorosito, un referente azulgrana, ídolo de la hinchada de Boedo. Pero el entrenador se manifestó reiteradas veces como hincha de Tigre, ahora rival directo de San Lorenzo. Por si fuera poco, Gorosito será el próximo técnico de River y si hay algo que no quieren los hinchas de River es que Boca sea el campeón del apertura el año en que los millonarios cumplieron la peor performance de su historia al salir últimos en las posiciones.

Y entonces apareció Martin Caruzzo, defensor de Argentinos, asegurando a un periodista (con el grabador apagado) que barras locales a instancias de allegados a San Lorenzo le habían pedido que el equipo fuera para atrás y que ante ese instancia se sintió muy indignado, tanto que decidió no ir a la justicia y darle la primicia a un diario.

Mal hecho, el soborno es un delito y el fútbol hubiera necesitado una denuncia y una investigación que hubiese llevado a los responsables de estos dislates a la justicia.

Pero como no hubo denuncia ¿por qué no pensar que se trató de una campaña de prensa con ayuda voluntaria del jugador para ensuciar a uno de los candidatos al título? Algo totalmente lógico si nos remitimos a las fuentes donde abrevan económicamente algunos periodistas.

Hay otro análisis que muestra además como se mal informa y engaña a los aficionados desde las redacciones de los medios deportivos. Cuando hablamos de soborno por lo costoso que resulta para quienes financian una operación de estas caracteristicas no necesariamente tenemos que pensar que todo un plantel puede ser sobornado. Con que un jugador (arquero o defensor) del equipo baje los brazos es suficiente.

Llaman la atención entonces las bajas actuaciones del último domingo del arquero Pozo y de Candia y Rivarola en Colón y de Canuto y Bogado en Argentinos. Pero como toda esta historia, una vez más, va a quedar en una nebulosa debemos pensar que el bajo desempeño de estos jugadores frente a Boca y San Lorenzo respectivamente, fue solamente una casualidad.

Sin embargo, para el periodista de Clarín, Hernán Castillo (hcastillo@clarin.com), el único partido que comenzó siendo sospechado y terminó de la misma forma fue el de San Lorenzo, debido -explica- a las sospechas y suspicacias generadas antes del encuentro y porque los hinchas de Argentinos terminaron insultando al equipo interpretando que en el segundo tiempo no se hizo lo suficiente para empatar el partido Lo cual indica que Castillo subestima el estandar profesional del plantel de San Lorenzo e ignora que el partido pese a que el Ciclón pudo haberlo comenzado perdiendo 1-0 y hasta 2-0 debido al ocasional rechazo del pie de un defensor azulgrana y de una notable tapada de Orion ante un cabezazo a quemarropa de Escudero, también pudo haber concluído 5-0 si Bergessio y Solari hubieran acertado cada ocasión que les tocó definir.

Pero en el fútbol argentino de estos tiempos el bochorno ha llegado para quedarse y como no podía ser de otra manera, el sorteo del programa de partidos también dejó mucha tela para cortar. Y esta vez fue el periodismo el que elevó la voz señalando a la AFA como principal responsable de estos desajustes que llevan a las sospechas y en muchos casos a la indignación de los clubes perjudicados por las decisiones.

La AFA había anunciado que para darle transparencia el sorteo iba a ser presenciado por los periodistas, pero extrañamente nada de eso sucedió y terminó llevándose a cabo a puertas cerradas (?). Se anunció que estuvieron presentes Rafael Savino del CASLA, Alfredo Reta de Tigre y Juan Carlos Crespi por Boca. Se ignora si hubo dirigentes de AFA en función de veedores, cómo se preparó el bolillero y las bolillas, quien instruyó acerca de las condiciones reglamentarias y si hubo por lo menos un escribano para darle un toque de seriedad al acto.

Al concluir el sorteo, Cherquis Bialo (vocero de AFA), explicó a los periodistas que de acuerdo al número de bolillas se decidieron las localías. De tal modo, Tigre-San Lorenzo jugarán el miércoles a las 18:30 en Velez con arbitraje de Laverni; San Lorenzo-Boca en Racing el sábado a las 18:30 dirigiendo Baldassi y finalmente Boca-Tigre el próximo martes en Racing bajo el control de Pezzota. Si San Lorenzo gana sus partidos del miércoles y sábado, se consagra campeón. En ese caso, el tercer partido, Boca-Tigre, puede servir para definir al subcampeón.

Obsérvese que Boca tiene una ventaja significativa sobre San Lorenzo. Lo enfrenta el próximo sábado en Racing conociendo el resultado del enfrentamiento con Tigre de antemano y después que el equipo de Boedo haya sufrido el desgaste que le significó el 1-0 frente a Argentinos Juniors el domingo último y el del partido en donde va a enfrentar a Tigre con el riesgo de sufrir lesionados y o expulsados.

El estadio de Racing fue sugerido a pedido de Boca y así se dio. En cambio, Velez, después de muchos cabildeos motivados por los últimos enfrentamientos entre los hinchas del Ciclón con los de Liniers, contará con la presencia de San Lorenzo pero en calidad de visitante de Tigre.

No es la primera vez que sucede pero causa extrañeza en estas contingencias decisivas observar la extrema debilidad del presidente Savino para defender los intereses del CASLA. Cherquis Bialo es también un reconocido hincha santo, pero su actitud pasiva puede disculparse por el hecho de cumplir funciones rentadas en AFA. Por eso, lo de Savino es lo que más llama la atención, sobre todo teniendo en cuenta lo que es vox populi, es decir, que dirige la institución bajo los influjos y decisiones de Tinelli.

Otra de las incoherencias, surgió del Coprosede, el organismo que controla la seguridad en los estadios. Autorizaron para el partido Tigre-San Lorenzo la venta para cada equipo de unas 9.000 entradas entre populares y plateas, lo que significaría la presencia de alrededor de 20.000 espectadores en un estadio preparado para albergar a 50.000 personas. También resulta extraño que los clubes no tengan injerencias en estas cuestiones que hacen a los intereses económicos de las instituciones.

Este es el fútbol nuestro de cada día, un circo solventado por empresas periodísticas (Grupo Clarín y TyC) que hacen sus negocios millonarios por medio de la TV en desmedro del público que con su presencia en los estadios anhela ver en vivo a los protagonistas del espectáculo.

viernes, 12 de diciembre de 2008

EL LADO OSCURO DE CLARÍN DEPORTES

LAS MANCHAS SON DE TINTA

"Si planteáramos el problema al individualismo liberal, nos contestaría con énfasis que ninguna traba puede oponerse a la expresión y difusión de las ideas, cualesquiera que ellas fueren, sin discriminación alguna, siempre que el ejercicio de ese derecho no significara obstáculos para que los otros integrantes de la sociedad pudiesen hacer lo propio..." Es evidente, sin embargo, el error y el peligro en que se incurriría. Nadie puede negar que existen ideas falsas o perniciosas que en alguna medida pueden extraviar o perjudicar a nuestros semejantes. La emisión de tales ideas debe someterse a un a prudente regulación legal. Más aún: la idea que llega a arraigarse tiende a convertirse en acto. Hay evidente relación de causa a efecto entre el pensamiento y la acción, y es principìo unánimemente admitido que las ideas van adentrándose en la mente y en el espíritu, ejerciendo su señorío, al punto que se termina viviendo como se piensa. Conclusión: a un sistema de ideas peligrosas o extraviadas, corresponderá necesariamente una actividad peligrosa o extraviada en perjuicio de la sociedad en que se actúa" (Juan Casiello, Derecho Constitucional).


(Por Roberto C. Neira). Decía y con mucha razón, el recordado maestro de periodistas, Dante Panzeri:

"El periodismo es el primer preceptor en la escuela de la vida (para mal o para bien, y para las dos cosas a la vez)". Pero desgraciadamente el periodismo, y muy en particular el deportivo, ha tomado la cómoda posición de autorrelevarse siempre de culpabilidad y participacionismo en los delitos anónimos o colectivos. Por sistema, descarta su vinculación con todos ellos. ¡Pero cuánto tiene que ver con todos ellos! ¡Cuánto tiene que ver con los múltiples delitos del fútbol y su hipertrofia total!"

Panzeri remarcaba hacia fines de la década de los ´60, un comentario de la revista Confirmado (16/11/67), al que consideraba de sorprendente valentía al autoenjuiciar la enorme culpa de los periodistas en lo que consideraba "una gran estafa colectiva a la credulidad popular".

El mérito de la nota consistía en atribuir al fútbol uno de los mayores equívocos que padecía el país y al periodismo la responsabilidad de la creciente desaparición de la opinión crítica y su reemplazo por la adulación empalagosa a través del reportaje constantemente recolector de tonterías, con las que los actores del fútbol se disfrazan de genios relatando cuatro sandeces y los periodistas se hacen progresivamente mejores dactilógrafos con menos opinión que la misma máquina de escribir.

Pasaron cuatro décadas y el maestro ya no está. Pero lo más difícil es entender por qué su legado es pisoteado todos los días por los mismos que dijeron defender sus valores, su honestidad profesional, y hoy se llenan la boca para recordarlo en cuanta oportunidad se les presenta haciéndose eco de su discurso pero jamás cumpliendo a rajatabla con las prerrogativas que el mismo daba en sus escritos, en sus declaraciones y en sus cátedras.

En la actualidad, los periodistas deportivos continúan trabajando como asalariados de las empresas pero parecen tener amplia libertad para instalar sus propios quioscos dentro del mostrador periodístico. He aquí un ejemplo concreto de cómo funcionan.

En el Clarín deportivo de hoy, viernes, 12 de diciembre de 2008, se publica una denuncia con el título "Juego sucio" que sugiere mucho más de lo que realmente dice y está acompañada de una volanta que expresa:

"Apareció una mancha en la definición del torneo Apertura, Allegados a San Lorenzo se contactaron con integrantes de la barra brava de Argentinos para que estos intenten convencer a los jugadores de su club para que el domingo se dejen ganar".

Lo asombroso de estas aseveraciones es que contrariamente a la costumbre del diario, la nota, que ocupa la tapa y las dos páginas siguientes no lleva firma. No hay un redactor responsable de estas supuestas versiones o trascendidos pese a sostener que los hay de distintos matices.

El escritor anónimo asegura que el hecho ocurrió y hace mención a una conversación con el jugador de Argentinos Juniors Matías Caruzzo.

Analizando las diferentes circunstancias que llevan al contenido de la nota y a su estilo periodístico y partiendo de la premisa de que el autor no se ha atrevido a dar la cara para avalar el contenido, podemos considerar que:

Primero, la denuncia subraya que se trata de "una mancha" en la definición del torneo Apertura, lo que da la sensación que hasta hoy el campeonato fue una justa inmaculada y transparente y que nada empañó su desarrollo.

Vale la pena recordar que hace una semana arreciaban las críticas y denuncias sobre dudosos fallos de los árbitros en los partidos cuyo protagonista principal fue Boca Juniors, resultados que sirvieron para que los xeneises, ubicados a ocho puntos de San Lorenzo en la 13º fecha pudieran remontar hasta alcanzarlo y superarlo por dos puntos en la 17º.

Queda claro entonces que con esta acusación se ocultan las suspicacias creadas alrededor de Boca y los árbitrajes dudosos. El último domingo la buena actuación del árbitro Collado en La Plata, le significó al equipo de la ribera resignar dos puntos valiosos para su consagración.

¿Cuando los jueces actúan bien por qué Boca no puede ganar?

Segundo, el relato de los acontecimientos en cuanto a la participación de San Lorenzo en el intringulis, hace hincapié en varios párrafos en la palabra "allegados" (la palabra significa seguidores, simpatizantes o partidarios), mientras que al mencionar a Argentinos no habla de "allegados" sino de "barras".

Debemos imaginar entonces que si los de San Lorenzo no son "barras" que fueron a tratar con otros "barras" (una lógica relación) el autor de la crónica está planteando la posibilidad de que los "allegados" puedan ser dirigentes o personas cercanas a la C.D. del CASLA lo que desde todo punto de vista no sólo agrava la situación en cuanto a la deshonestidad del acto, sino que además ensucia gratuitamente la imagen de la institución de Boedo.

Grotesco, torpe y ordinario batifondo ha armado este incógnito periodista.

La noticia, por donde se la mire, huele a pescado podrido. Es obvio que el objetivo es ensuciar la participación, en este caso, del Ciclón, y echar sospechas sobre la actuación de sus dirigentes.

Lo inaudito que es que este periodista cuente con el aval de un jefe de redacción y que la sección Deportes de Clarín se ha prestado a garantizarlo como válido.

En el deporte, la incentivación existe (y no es pecado) y el soborno también. Los jueces (árbitros) son seres humanos y sucumben a las tentaciones terrenales. Los hay buenos y los hay malos, los hay honestos y deshonestos. Nada de esto se puede negar.

Pero un medio de la categoría de Clarín no debiera arriesgar su prestigio publicando denuncias anónimas en base a versiones o trascendidos.

Desde el punto de vista periodístico esto es de una pobreza realmente alarmante. Y como tal merece el más absoluto rechazo.